Beneficios de la carneBlogBurgersCarneEstilos de la carneSíndrome postvacacional: síntomas y un tratamiento con doble de queso

Se acaba agosto. Lo sabemos. No queríamos ser nosotros quienes te lo recordaran.

Las vacaciones empiezan a convertirse en fotos del carrete, el despertador vuelve a tener protagonismo y esa maravillosa capacidad de no saber ni qué día de la semana es empieza a desaparecer.

¿Diagnóstico? Síndrome postvacacional.

¿Tratamiento? No somos médicos, pero una hamburguesa con doble de queso tampoco parece un mal comienzo.

¿Cuáles son los síntomas del síndrome postvacacional?

Hay señales que no engañan.

Abres el calendario y septiembre está sospechosamente cerca. Empiezas a escuchar frases como “cuando volvamos a la rutina”. Tu grupo de amigos pasa de organizar tardes de playa a intentar encontrar un hueco libre para quedar.

Y, posiblemente el síntoma definitivo, vuelves a poner una alarma.

Sí. Las vacaciones están llegando a su fin.

Pero tenemos una buena noticia: que termine agosto no significa que tengan que terminar los buenos planes.

Primer tratamiento: alarga el verano todo lo que puedas

Oficialmente, el verano todavía tiene cuerda para rato.

Así que antes de guardar definitivamente la toalla de playa y asumir que ha llegado la rutina, aprovecha esos últimos días para hacer todo lo que en unas semanas vas a echar de menos.

Una tarde que se alarga sin mirar el reloj.

Una quedada improvisada.

Una cena con ese amigo al que llevas todo agosto diciendo “tenemos que vernos”.

No necesitas estar de vacaciones para seguir haciendo planes.

Segundo tratamiento: reúne al grupo

Hay pocas cosas capaces de mejorar una vuelta de vacaciones.

Una de ellas es abrir el grupo y escribir:

“¿Burger esta noche?”

Breve. Directo. Eficaz.

Porque después de semanas de viajes, playas, festivales, pueblos, piscinas y horarios imposibles, toca volver a reunir a todo el mundo alrededor de una mesa.

Y si hay hamburguesas de por medio, mejor.

Tercer tratamiento: doble de queso

Llegamos a la parte importante.

Pan. Carne. Salsa. Queso.

Y cuando agosto está a punto de abandonarte, ¿de verdad vas a conformarte con una sola capa?

Doble de queso.

No podemos afirmar que cure el síndrome postvacacional. Probablemente ningún médico lo incluiría en su tratamiento.

Pero tampoco conocemos a mucha gente enfadada mientras tiene una buena hamburguesa delante.

Casualidad.

O no.

Septiembre puede esperar un poquito

Volverán las alarmas. Volverán las prisas. Volverá el “mañana madrugo”.

Pero hoy todavía puedes mandar ese mensaje al grupo, sentarte alrededor de una mesa y pedir esa hamburguesa que llevas todo el día imaginando.

Porque quizá el mejor remedio para el final de las vacaciones sea bastante sencillo:

menos pensar en septiembre y más disfrutar lo que queda de agosto.

En HomeB tenemos el tratamiento preparado.

Y sí, puede llevar doble de queso.

Dejar un comentario

Your email address will not be published. Required fields are marked *